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jueves, 10 de septiembre de 2009

El Congreso vuelve a aprobar pena de cárcel por reincidencia en robos menores

El Pleno del Congreso acordó hoy insistir en el proyecto de ley que plantea *sancionar con pena efectiva de cárcel la reincidencia en los delitos de hurto simple y las lesiones dolosas. La norma, que había sido observada por el Poder Ejecutivo, fue nuevamente aprobada por 84 votos a favor, 5 en contra y ninguna abstención.

La autógrafa establece que la reincidencia se aplica para aquellos que, después de cumplir en todo o en parte una condena privativa de la libertad, incurren en un nuevo delito doloso en un lapso que no excede de los cinco años. Igual condición tendrán aquellos que hayan sido condenados por la comisión de faltas dolosas, por lo que su reincidencia constituye un agravante de la acción delictiva.

El presidente de la Comisión de Justicia del Congreso, Rolando Sousa, explicó que la figura de la reincidencia se aplicará específicamente para los casos de robo y lesiones, que a la fecha son considerados como faltas.

Precisó que si un delincuente es detenido hoy por robar un celular o un bolso, y el valor de lo sustraído no supera los 550 nuevos soles (un sueldo mínimo vital), el hecho es considerado como falta menor.

En ese caso, el delincuente era llevado a la comisaría y posteriormente salía en libertad, pero con la modificación planteada para el Código Penal, ahora la sanción para esos delincuentes será la pena privativa de la libertad, si hay reincidencia.

La norma también establece una pena de hasta 12 años de prisión para quienes roben autopartes y vehículos, al considerar este hecho como delito agravado. Sousa detalló que el Código Penal establece en estos momentos una sanción carcelaria que fluctúa entre los 3 y 8 años, porque no se consideraba a estos hechos como robo agravado. La disposición indica además que el ladrón de un vehículo no puede acceder a la detención domiciliaria ni tener solo orden de comparecencia, con lo cual se garantiza su reclusión.

También plantea que quienes adquieran carros o autopartes robados, es decir, los llamados “reducidores”, serán pasibles de una sanción que fluctuará entre los 3 y 5 años de cárcel. La reincidencia en este delito, en dos ocasiones o más, dará origen a que se incremente la pena carcelaria impuesta.

Fuente:
http://peru21.pe/noticia/340231/congreso-vuelve-aprobar-proyecto-castigar-carcel-robos-menores

lunes, 18 de mayo de 2009

“La empresa es responsable por hurtos o robos en el estacionamiento”

"Cocheras tendrían responsabilidad si hay robo en autos"

El primero de los trece consejos de la policía para prevenir el robo de un vehículo es pagar el servicio de playa de estacionamiento para no dejarlo aparcado en cualquier calle. Pero ¿qué pasa cuando el delito ocurre dentro de uno de estos negocios? ¿Quién se hace responsable?

Todos los servicios de parqueo en el país muestran a los usuarios un letrerito con la misma respuesta o la colocan al reverso del boleto que les entregan previo pago: “La empresa no se hace responsable por hurtos o robos en el estacionamiento”.

Julio César Martínez Solimano denunció ante la Comisión de Protección al Consumidor del Indecopi el robo de su auto en la playa del Centro Comercial Molina Plaza el 20 de noviembre del 2007. El señor Martínez invirtió en trámites y ocho meses después conoció el fallo: su denuncia era infundada. Central Parking System Perú S.A. e Inversiones San Borja S.A., administradoras de la playa, argumentaron que el usuario no cumplió con acreditar que el robo se produjo en sus instalaciones.

Las empresas presentaron como medio de prueba para exonerarse de responsabilidad el boleto de ingreso y salida que habría sido entregado al señor Martínez el día que ocurrieron los hechos denunciados. Lo concreto es que alguien recogió el auto, aunque no fue exactamente su dueño.

CONTRATO ATÍPICO

En Lima hay playas de estacionamiento con tarifas desde uno hasta cinco soles por hora. Esto quiere decir que un usuario puede llegar a pagar entre S/.1.825 y S/9.125 en el supuesto de que requiera alquilar un espacio por cinco horas al día durante los 365 días del año. El costo depende de la ubicación, de la comodidad y de servicios complementarios que ofrece la playa, pero todas aclaran al usuario que no se hacen responsables de pérdidas o robos.

El equipo legal de la Comisión de Transportes y Comunicaciones del Parlamento sostiene que el contrato del servicio de parqueo vehicular no está correctamente regulado en el Perú y es una figura atípica dentro del ordenamiento jurídico. Así, para las empresas de estacionamiento se trata de un contrato por el servicio de alquiler de un espacio, mientras que para los usuarios es un contrato por depósito con los deberes de vigilancia y custodia.

Estas diferencias son parte de los fundamentos del dictamen del proyecto de ley N° 1612/2007, aprobado en mayoría por la Comisión de Transportes y Comunicaciones, cuyo fin es obligar a los proveedores del servicio de estacionamiento vehicular a velar por la seguridad de los vehículos bajo custodia.

Y, en caso de que se produzca el hurto del auto, de sus equipos y bienes que se encontraran en su interior o se le causara algún daño al carro, el proveedor del servicio se convertiría en responsable solidario.

El dictamen, que ya está en agenda del Pleno del Congreso, tiene las opiniones favorables del Ministerio de Transportes y Comunicaciones, de la Municipalidad de Lima y del Indecopi.

El congresista José Maslucán, presidente de la Comisión de Transportes y Comunicaciones, cree que la obligatoriedad del servicio de seguridad supondría para las empresas un factor que elevaría sus tarifas. Sin embargo, ninguna de ellas ha aceptado opinar sobre la propuesta legislativa hasta el momento.

Aunque no aceptó dar una entrevista para este reportaje, el gerente de Los Portales, Guillermo Velaochaga, ha dicho en anteriores oportunidades que la actual tarifa por parqueo es baja. En Lima se cobra alrededor de dos dólares por hora, mientras que en Buenos Aires, Santiago de Chile y Bogotá la tarifa es de US$3. Se sabe que en estas ciudades las playas también advierten a sus usuarios que no responden por robos.

SISTEMAS DE VIGILANCIA

La Dirección de Investigación de Robos de Vehículos (Dirove) indica que en Lima y Callao se roban un promedio de 15 vehículos al día y otros 85 autos sufren robos de accesorios. El coronel PNP Aldo Figueroa, jefe de la Dirove, confirma que las playas de estacionamiento no están excluidas de la lista de lugares donde ocurren estos delitos. Aunque las estadísticas no recogen el número de radios, lectores de CD, ruedas de repuesto, bolsos y carteras sustraídas de las guanteras de los autos aparcados, estos robos son muy comunes. Uno de los problemas está en que pocos servicios de estacionamiento vehicular tienen sistemas de vigilancia con cámaras de video.

La empresa Los Portales, que administra la más grande red de playas de estacionamiento en Lima y que recibe medio millón de vehículos por mes, tiene sistemas modernos de vigilancia, pero no todas sus playas tienen cámaras de video. En sus instalaciones de los jirones Miró Quesada y Lampa, han ocurrido algunos robos a usuarios, pero no hubo registro de imágenes. En dos casos que conoció este Diario, la empresa tuvo que reconocer las pérdidas a sus clientes.

Comercios también son responsables

“Dentro del servicio de estacionamiento está implícita la obligación de vigilancia a cargo del proveedor. Un consumidor razonable esperaría que el servicio que se brinda sea seguro o de lo contrario estacionaría su auto en la vía pública”, argumenta el presidente del Indecopi, Jaime Thorne, en el informe con opinión favorable enviado al Congreso de la República. Hace extensiva esa interpretación sobre el servicio de estacionamiento gratuito que ofrecen los centros comerciales con el fin de atraer clientes. El Indecopi ha resuelto algunos casos. En julio del 2007 a la empresa Sociedad Inmobiliaria Higuereta S.A. multaron con S/.3.600 tras comprobarse que en su playa hubo robos de partes del vehículo de un usuario. Además, se ordenó a la empresa, la cual no advertía que su servicio excluía la vigilancia, reponer los gastos al cliente por el robo de piezas del auto.

Fuente: http://www.elcomercio.com.pe/impresa/notas/cocheras-tendrian-responsabilidad-si-hay-robo-autos/20090518/288088

lunes, 9 de marzo de 2009

Ladrones abren tiendas y pagan a la Sunat

"Robo se 'formaliza' en San Jacinto"

Según la División de Investigación de Robos de Vehículos (Dirove), este ilegal negocio se ha expandido a 12 zonas de Lima, pues además de San Jacinto, Tacora y La Cincuenta, ubicados en San Luis, La Victoria e Independencia, respectivamente, existen lugares especializados en venta de repuestos y accesorios como las avenidas Sáenz Peña, García Naranjo, México, Isabel la Católica, Parinacochas, en La Victoria y en otras del Callao, San Martín de Porres y San Juan de Lurigancho. Aquí el precio de los repuestos es entre 30% y 50% menor del que piden las tiendas.

DETRÁS DEL NEGOCIO

Este comercio ilegal es manejado por clanes. Quienes se dedican a él empiezan como ladrones o desmanteladores. Después de ser “canibalizadores” pasan a abrir sus propios negocios de venta hasta tener recursos suficientes para dedicarse a la importación de repuestos y recurrir a los distribuidores de piezas robadas (reducidores) solo cuando sea necesario. Pero esa regla no se cumple siempre, pues los mismos que roban y desmantelan autos o distribuyen sus piezas poseen tiendas en San Jacinto y hasta emiten recibos o factura e, incluso, declaran rentas y pagan impuestos a la Sunat.

¿QUIÉN LOS DETIENE?

Voceros de los concejos de San Luis e Independencia informaron que el 30% de los locales de San Jacinto y La Cincuenta no tiene licencia, “pero está en proceso de formalización”. Llamamos a la Sunat para conocer qué acciones de control realiza, pero no respondieron nuestra consulta.

Solo hasta febrero de este año se ha reportado el hurto de 1.100 partes de vehículos, cifra 5% mayor a la registrada un año antes. “El parque automotor de la ciudad ha crecido y por ende hay más demanda”, dice el coronel Aldo Figueroa, jefe de la Dirove, quien revela que las marcas Nissan, Toyota, Hyundai y Honda son las más solicitadas por quienes recorren los ilegales puestos de venta.

Ganancias mayores, riesgos mínimos. Esa es la consigna de los delincuentes que han logrado burlar la acción de la ley presentando recibos y facturas “fachada”. Con ello pueden denunciar a los policías que los intervienen y recuperar la ilegal mercadería incautada.

Pero estos trucos serían fácilmente desbaratados con un trabajo de investigación. En las intervenciones, la policía se limita a levantar actas de verificación, pero no coteja si el número y el contenido de estas facturas corresponden a los artículos que hay en tienda o en depósitos dentro del establecimiento. “Lo que está en exhibición generalmente sí es comprado y lo usan como fachada. Lo robado está más escondido, pero para entrar al puesto necesitamos la orden del fiscal y eso solo se consigue si, por medio de videos, pruebas y un seguimiento, logramos demostrar la flagrancia, pero la PNP no asigna recursos para hacer estas labores. Con un seguimiento tenaz se podría analizar cada pieza, rescatar su número de serie, pedir datos a las empresas fabricantes y cotejarlos con las placas de autos robados”, explica un agente de la Dirove.

MÁS DATOS

La pena que se impone a los comercializadores de partes robadas es de dos años, es decir, no merece prisión efectiva. Para el coronel Aldo Figueroa, la sanción debería elevarse a 4 o 6 años, e incluir a los desmanteladores e intermediarios de las piezas robadas dentro del mismo delito.

El titular de la Sexta Fiscalía de Prevención del Delito, Jorge Mandujano, confirmó que los llamados miembros indirectos de una organización delictiva (aquellos que no robaron el auto o sus pieza) son denunciados solo por receptación y la pena es mínima, pues así lo establece el Código Penal.

Fuente:
http://www.elcomercio.com.pe/impresa/notas/robo-seformaliza-san-jacinto/20090309/256383